Desalojadas las víctimas del terremoto en la isla de Lesbos

Desalojadas las víctimas del terremoto en la isla de Lesbos

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Alrededor de 200 personas, víctimas del fuerte terremoto de 6,1 grados en la escala Richter que sufrió la isla griega de Lesbos el pasado 12 de junio y en el cual una mujer de 43 años perdió la vida, han sido forzadas a abandonar los alojamientos temporales en los que se encontraban.

Niños, ancianos, mujeres e incluso personas con discapacidades físicas de la localidad de Vrisa, la más afectada por el seísmo, y cuyos hogares fueron destruidos o seriamente dañados en el terremoto que sacudió la isla hace tres semanas, han tenido que refugiarse en coches, iglesias o incluso en improvisados campamentos al aire libre en calles y plazas debido a que el acuerdo entre los hoteleros locales y las autoridades griegas para alojar a estas personas finalizó el 30 de junio.

Mediante dicho acuerdo, los dueños de diversos hoteles de la isla se comprometieron a dar alojamiento temporal a cientos de damnificados que perdieron todas sus pertenencias en el seísmo hasta el 30 de junio, fecha en la que según los hoteleros informaron a las autoridades, todos ellos debían desalojar las habitaciones en las que albergaban ya que éstas habían sido reservadas con antelación por turistas que visitarán la isla durante este verano.

La mayoría de los residentes de la pequeña localidad de Vrisa, que cuenta con una población de unos 850 habitantes, había encontrado refugio en hoteles o en habitaciones de alquiler en la cercana localidad turística de Vaterá.

Varios medios de comunicación de la isla se han hecho eco de esta situación y de las protestas de muchos de los afectados que tras encontrarse sin nada después del seísmo siguen sin recibir la ayuda económica que las autoridades griegas prometieron a través de las declaraciones del viceministro de protección ciudadana, Nikos Toskas, quien manifestó que el gobierno daría un subsidio de emergencia para aquellas personas que lo habían perdido todo.

Por su parte la Nunciatura Apostólica de Atenas anunció el domingo 2 de julio la intención del Papa Francisco de donar 50.000 euros para ayudar a hacer frente a las necesidades de las víctimas del terremoto de Lesbos. Según Nikolaos Printezis, Obispo de Naxos, Andros, Tinos y Mikonos y que en los próximos días se desplazará a la isla para entregar el dinero donado por el Papa, la donación es “muestra de la cercanía del Pontífice al pueblo que ha sufrido las consecuencias del terremoto”.

El temblor destruyó diversos edificios e infraestructuras en Lesbos y provocó el corte de varias carreteras, siendo las localidades de Vrisa y Plomari las más dañadas. En Mitilene, capital de la isla, los daños no fueron de gran magnitud mientras que en los tres campamentos de Moira, Kara Tepe y Pipka que albergan a más de 3.500 refugiados, no se reportaron daños materiales ni personales. Los inspectores responsables de determinar los daños concluyeron que de los 1.245 edificios afectados durante el terremoto, 690 eran irreparables mientras que de los de los 1.092 hogares examinados sólo 547 fueron calificados como seguros para volver a realojar a sus residentes.

El terremoto, cuyo epicentro se localizó en el mar, entre las islas de Lesbos y Quíos y a 5 kilómetros al sur de Plomari, se notó en gran parte de las islas griegas, así como en varias zonas de Atenas, la costa occidental turca e incluso en Estambul, a más de 500 kilómetros de distancia del origen. En las últimas décadas, los terremotos son frecuentes en Grecia, situada sobre tramos de fallas sísmicas activas.